Gerencia, Cultura y Educación. Victor Guédez. Fondo Tropycos (CLACDEC),1995.

GERENCIA, CULTURA Y EDUCACION. (Resumen).

Víctor Guédez

I. LA GERENCIA Y LA CALIDAD EN EL MARCO DE LOS NUEVOS TIEMPOS.

Nos encontramos en un momento coyuntural signado por la paradoja y la incertidumbre. Hoy en día no existe ningún acontecimiento que esté al margen de la incertidumbre: estamos a la intemperie, sin la anestesia de los sistemas omnipotentes que todo lo resolvían y que tenían una respuesta para todas las inquietudes. Asimismo, afrontamos una situación de paradoja porque ese vacío de coherencia que ha quedado se ha estado llenando con un ingrediente ecológico, en donde todas las situaciones son consecuencias de sucesivas interacciones. Tanto las realidades políticas, como las económicas o las gerenciales, son la expresión de una estructuración derivada de una desestructuración permanente. La desestructuración es prácticaemnte causa y consecuencia de la estructuración que se busca en todos los órdenes del quehacer humano.

LAS PAUTAS DE LA EPOCA.

De las Doctrinas Seguras a las Teorías Inciertas.

Resulta que ahora nos inscribimos más en el concepto de teorías inciertas. Este enfoque se asocia con la idea que sostiene que una teoría verdadera no es más que una hipótesis que ha resistido hasta el momento los esfuerzos por refutarla (Popper). Esta concepción epistemológica se recoge muy elocuentemente en un graffiti de Quito que dice: «Después que tenía todas las respuestas a mi vida, me cambiaron las preguntas». El problema de hoy en día no es tener respuestas definitivas, sino asegurar preguntas actualizadas. Quien tiene soluciones absolutas, además de estar obsoleto, termina por colocarse al margen de la historia. Todo aquel que se envuelva en el entorno y que atienda sus demandas está dentro de la dinámica y del discurrir contemporáneo. Las teorías son biodegradables porque ellas deben contener en sí mismas los gérmenes de sus propias superaciones.

Hace un año!! Realizamos el III Encuentro de Gestores Culturales de Venezuela | Caracas, 29 y 30 abril 2019. El propósito fue reunir a los Gestores Culturales para establecer redes de cooperación y fortalecer la profesionalización del Gestor Cultural Venezolano. Y los motivos: Sensibilizar a los Gestores Culturales sobre la importancia de incluir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en sus programas y proyectos. • Reflexionar sobre el rol de los Gestores Culturales Venezolanos en la movilización y apropiación de los ODS de la Agenda 2030.

Proyecto Ecomuseo de Paria – Venezuela | Introducción | La idea del Ecomuseo de Paria se sustenta en los principios que los franceses Georges Henri Riviere y Hughes de Varine-Bohan, considerados los “padres del Ecomuseo”, enarbolaron partiendo de que un Ecomuseo es “Un centro museístico orientado sobre la identidad de un territorio, sustentado en la participación de los habitantes y en el crecimiento, bienestar y el desarrollo de la comunidad” Georges Henri Riviere señalaba que un Ecomuseo es un “instrumento que el poder político y la población conciben, fabrican y explotan conjuntamente. El poder con los expertos, las instalaciones y los recursos que pone a disposición. La población, según sus aspiraciones, sus conocimientos y su idiosincrasia”. Para el Consejo Internacional de Museos (ICOM) un “Ecomuseo sería una institución que gestiona, estudia y valora – con finalidades científicas, educativas y en general culturales – el patrimonio global de una comunidad específica, incluido el ambiente natural y cultural del medio. De este modo, un Ecomuseo es un vehículo para la participación cívica en la proyección y en el desarrollo colectivo” En este sentido, un Ecomuseo plantea la idea de la apropiación del territorio y su interpretación, la búsqueda de la memoria colectiva y la creatividad popular. La memoria colectiva de la población es el elemento primigenio de un Ecomuseo, del que se ocupan no ya algunos investigadores científicos aislados, sino la comunidad dirigida por las fuerzas vivas que se encuentran o se desarrollan en el seno de la misma. Vale destacar, que en función de su geografía económica y humana un Ecomuseo puede tener una línea dominante, pero esa línea dominante solo se toma en cuenta en la medida en que ha contribuido y contribuye a modelar la personalidad social y cultural de la población. La conocida como Mesa Redonda de Santiago de Chile en 1972 dejó claro que “el Museo es una institución al servicio de la sociedad a la que pertenece y posee en sí mismo los elementos que le permitan participar en el proceso de formación de la consciencia de la comunidad a la que sirve” Un Museo tradicional es una colección adquirida a través de compras, donaciones, legados, etc, mientras que un Ecomuseo es el Patrimonio, como lo señalaba Hughes de Varine–Bohan en 1976, “el objeto, el patrimonio, era considerado un fin en sí mismo. El Museo estaba a su servicio y el público era admitido a contemplarlo sin tocarlo, a menudo sin comprenderlo. Invirtamos entonces el orden de los factores y consideremos la cuestión a partir del público, o más bien a partir de dos tipos de usuarios: la sociedad y el individuo. En lugar de estar al servicio del objeto, pongámonos al servicio del hombre” En otro sentido, la museóloga venezolana, Milagros Gómez de Blavia, señalaba en 1985 que no puede “concebirse hoy en América Latina un museo abocado exclusivamente al patrimonio y que deje de lado el desarrollo” El Museo tradicional es un edificio, el Ecomuseo es un territorio. Para el investigador Mauricio Muggi, un Ecomuseo es un museo basado en un pacto con el que la comunidad se hace cargo de un territorio. Valdría la pena señalar que un territorio no es solo una superficie física, sino también una compleja estratificación de elementos ambientales, culturales y sociales que definen un patrimonio local determinado. El Museo Tradicional se debe a sus visitantes, el Ecomuseo a la comunidad. La Red Europea de los Ecomuseos establece que un “Ecomuseo es un proceso dinámico con el cual las comunidades preservan, interpretan y valoran su patrimonio para el desarrollo sostenible. Un Ecomuseo se funda en un acuerdo con la comunidad” Formulación del problema El Ecomuseo de Paria estará ubicado en Venezuela, específicamente en el estado Sucre, que se encuentra geográficamente, en el extremo nor-oriental del país y tiene una superficie de 11800 Km2. Según el censo (2011), cuenta con una población de 1.175.814 habitantes, cifra que lo ubica en el puesto Nº 10 de la población nacional. El estado posee 15 municipios y su capital es la ciudad de Cumaná, que se le conoce como la primogénita del Continente Americano y fue fundada en 1515. En este estado se localizan las penínsulas de Paria y Araya y tres parques nacionales: El Parque Nacional Mochima, Parque Nacional Península de Paria y el Parque Nacional Turuépano. El territorio del Ecomuseo de Paria estaría conformado inicialmente por los Municipios Arismendi, Bermúdez, Benítez, Cajigal y Libertador que juntos suman una superficie de 5364 Km2. y una población de 308.459 habitantes. Por estos municipios pasa la troncal 09, eje vial de primer orden que une a la región capital con la región nor-oriental, parte desde Caracas y culmina en la ciudad de Guiria atravesando en sentido este- oeste los municipios que conformarán el Ecomuseo de Paria. Desde el punto de vista ambiental el territorio donde se ubicará el Ecomuseo presenta principalmente tres ecosistemas de bosques: nublados costeros, seco tropical y húmedo premontano. El principal elemento del paisaje cultural que conforma el Ecomuseo de Paria son las plantaciones de Cacao en todas sus variantes. El Cacao es una planta que se desarrolla bajo sombra, pero dentro de condiciones especiales de luminosidad y distribución o provisión de agua. Sin embargo, la población asentada en el territorio donde estaría el Ecomuseo de Paria, padece problemas característicos de los países con muy bajo crecimiento económico, relacionados con educación de poca calidad, ausencia de tecnología, falta de infraestructura de salud, saneamiento ambiental y seguridad alimentaria, desigualdad en los derechos de las mujeres, pérdida de biodiversidad, degradación de la tierra y el resurgimiento de enfermedades tropicales como el paludismo, la enfermedad de Chagas y la leishmaniasis. Justificación Las principales actividades que va a acometer el Ecomuseo de Paria para disminuir los problemas antes mencionados serán la investigación, conservación, difusión y valoración del patrimonio natural y cultural de la zona para incidir en la participación ciudadana que permita alcanzar un desarrollo sostenible que genere bienestar colectivo y disminuya las desigualdades sociales de la zona. Objetivos Los objetivos planteados en este proyecto se han basado en la agenda 2030 para el desarrollo sostenible, adoptado por la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en septiembre de 2015. La agenda plantea 17 objetivos con 169 metas de carácter integrado e indivisible que abarcan las esferas: económica, social y ambiental. En este sentido, el presente proyecto girará en torno al objetivo 17 de dicha agenda, que señala: Alianzas para lograr estos objetivos. Objetivo General: Contribuir al desarrollo sostenible de la región de Paria en Venezuela, a través de la creación del Ecomuseo de Paria. Objetivos específicos: • Establecer las alianzas necesarias con los actores sociales, ambientales, económicos y turísticos de la región de Paria. • Vincular el proyecto del Ecomuseo con la comunidad local para lograr su participación en la gestión y promoción del mismo. • Preservar el patrimonio cultural y natural de la región de Paria. • Aproximar el patrimonio cultural y natural a todos los visitantes del Ecomuseo. • Recuperar el patrimonio industrial relacionado con la principal actividad económica de la zona como lo es el cultivo del cacao.

Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor!! Celebrando a los escritores y editores! Momento estelar con Cristina Falcón Maldonado, Ramón Alfredo Blanco, Antonio López Ortega, Miguel Henrique Otero| Fue en 1995 cuando la UNESCO aprobó, a propuesta de la Unión Internacional de Editores, la celebración del Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor (su nombre completo). La fecha elegida no es fruto del azar sino que se decidió al tratarse de una data trascendente en la historia de la literatura. Fue un 23 de abril cuando Miguel de Cervantes, William Shakespeare, Inca Garcilaso de la Vega, William Wordsworth o Josep Pla murieron. También fue un 23 de abril cuando Manuel Mejía Vallejo, Maurice Druon o Halldór Laxness nacieron.

Con los Escritores Ramón Alfredo Blanco, Antonio López Ortega, Cristina Falcón Maldonado , Miguel Henrique Otero Editor de Libros El Nacional y Antonieta Jurado de Otero.

Sí, en Tetuán. Mi padre se llamaba Fortunato, Fortunato Benacerraf, y aunque nació allá, en el Marruecos español, alrededor de 1885, era un venezolano absoluto. Muchos años después, en un viaje a la Costa Azul, en el sur de Francia, a orilla de aquellas playas maravillosas decía que las de Carúpano eran mejores y más bellas. (Se ríe). En 1900, siendo un jovencito, un tío suyo de apellido Benzacar lo hizo venirse al estado Sucre para que trabajara con él en el negocio del cacao y el café. Por aquellos días a las costas de Carúpano llegaban barcos de muchas partes de Europa. Sobre todo, de Alemania. Era una época esplendorosa de la ciudad y yo me imagino que mi padre, por más que venía de Tetuán, que es una ciudad preciosa, se fascinó de inmediato con ese escenario que a sus ojos era el Nuevo Mundo..

La pandemia también multiplica las incertidumbres. Es el clima ideal para que se propaguen los rumores y las especulaciones. En tiempo de cuarentena lo que más se mueve es la información. De todo tipo, de toda calaña. Vivimos encerrados consumiendo todo el día las distintas versiones de lo que supuestamente pasa o no pasa afuera. Y a medida que trasncurre el tiempo sin que haya desenlaces definitivos, la inseguridad y la desconfianza crecen. Necesitamos culpables y necesitamos la ilusión de una certeza. Por eso las teorías de la conspiración se reproducen con la rapidez del virus. Hay que dudar de los chinos, de los rusos, de los gringos, de los islamitas… pero también hay que desconfiar de la Organización Mundial de la Salud, de todos los gobernantes, de todas las estadísticas oficiales. No solo hay que dudar de que nos estén diciendo la verdad, también hay que dudar de la verdad misma. ¿Cómo es posible que los creadores de la ingeniería genética y de la inteligencia artificial se encuentren ahora acorralados por una “gripe”? Texto tomado de Tolstói y el poder de la fragilidad de Alberto Barrera Tyszka | Escritor Venezolano

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible plantea 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible con 169 metas de carácter integrado e indivisible que abarcan las esferas económica, social y ambiental. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son: 1. Erradicar la pobreza en todas sus formas en todo el mundo. 2. Poner fin al hambre, conseguir la seguridad alimentaria y una mejor nutrición, y promover la agricultura sostenible. 3. Garantizar una vida saludable y promover el bienestar para todos y todas en todas las edades. 4. Garantizar una educación de calidad inclusiva y equitativa, y promover las oportunidades de aprendizaje permanente para todos. 5. Alcanzar la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y niñas. 6. Garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos. 7. Asegurar el acceso a energías asequibles, fiables, sostenibles y modernas para todos. 8. Fomentar el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo, y el trabajo decente para todos. 9. Desarrollar infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible, y fomentar la innovación. 10. Reducir las desigualdades entre países y dentro de ellos. 11. Conseguir que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. 12. Garantizar las pautas de consumo y de producción sostenibles. 13. Tomar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos. 14. Conservar y utilizar de forma sostenible los océanos, mares y recursos marinos para lograr el desarrollo sostenible. 15. Proteger, restaurar y promover la utilización sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar de manera sostenible los bosques, combatir la desertificación y detener y revertir la degradación de la tierra, y frenar la pérdida de diversidad biológica. 16. Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles. 17. Fortalecer los medios de ejecución y reavivar la alianza mundial para el desarrollo sostenible.

La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó en septiembre de 2015 la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, que también tiene la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia. Los Estados miembros de las Naciones Unidas aprobaron una resolución en la que reconocen que el mayor desafío del mundo actual es la erradicación de la pobreza y afirman que sin lograrla no puede haber desarrollo sostenible. Objetivo 11. Ciudades y Comunidades Sostenibles. Mejorar la seguridad y la sostenibilidad de las ciudades implica garantizar el acceso a viviendas seguras y asequibles y el mejoramiento de los asentamientos marginales. También incluye realizar inversiones en transporte público, crear áreas públicas verdes y mejorar la planificación y gestión urbana de tal manera que sea participativa e inclusiva. Objetivo 11.4. Redoblar los esfuerzos para proteger y salvaguardar el patrimonio cultural y natural del mundo.

El Grupo de Cooperación «Patrimonio Cultural y Cooperación Internacional» PHI de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y el equipo del Ecomuseo de Paria | Venezuela realizó el sábado, 7 de diciembre una visita técnica al Ecomuseo La Ponte, ubicado en Villanueva de Santo Adriano en Asturias – España. En Cuadiernu, revista de La Ponte – Ecomuséu (# 4 – 2016) se lee que «El Ecomuseo La Ponte nació en el año 2011 con el objetivo de activar una serie de recursos patrimoniales en un municipio de media montaña en el centro de Asturias. A lo largo de estos años el ecomuseo ha realizado trabajos de investigación, protección y difusión del patrimonio, implicando a diferentes colectivos en los procesos de patrimonialización y socialización, y apostando por una organización horizontal que trabaje en forma comunitaria». Dentro de las actividades que realiza el Ecomuseo La Ponte destacan: Investigación, visitas interpretativas, itinerarios didácticos e innovación, ciencia y experimentación desde el emprendimiento social. El Ecomuseo de Paria agradece la colaboración del Dr. Jesús Fernández Fernández, Director del Ecomuseo La Ponte y del Dr. Arquitecto Joaquín Ibañez Montoya, coordinador del Grupo de Cooperación de la UPM para realizar esta visita con total éxito en el marco de las actividades programadas previas a la realización de las II Jornadas Internacionales sobre Gestión y Políticas Culturales para la Cooperación al Desarrollo|Ecomuseo de Paria y ODS que se realizará 6, 7 y 8 de abril en la Península de Paria – Venezuela.